AIMM destaca la labor del CNIP en la consolidación de los encadenamientos productivos específicos

Miguel Eseverri


El sector empresarial privado venezolano ve con optimismo los avances dados por el Conglomerado Nacional Industrial Petrolero (CNIP) para consolidar los encadenamientos productivos dentro del sector de los hidrocarburos.

Desde sus inicios, el CNIP ha orientado su labor a profundizar el conocimiento del parque industrial nacional que hace vida en el país, cuyos resultados se pueden revisar en el Informe de Capacidades Industriales Nacionales, disponible en el portal web www.cnip.pdvsa.com.

Igualmente, también ha tenido acogida entre el empresariado nacional la implementación de la cesión de facturas, que actualmente se aplica en las paradas de mantenimiento de los complejos de refinación nacional, por cuanto representa una opción de facturación y cobro por parte del contratista que abre nuevas posibilidades.

Luego de estos pasos sólidos, para el presidente de la Asociación de Industriales Metalúrgicos y de Minería, Miguel Eseverri, el siguiente movimiento es identificar con precisión las necesidades dentro de PDVSA y definir cada encadenamiento especifico por cada suministro, bien, obra o servicio.

Tomando en consideración que los conglomerados en el mundo se desarrollan en etapas de varios años y hasta décadas, ¿Cuáles deberían ser los siguientes pasos para la consolidación del CNIP?

-Yo creo que el CNIP ante todo debe identificar las necesidades específicas que requiere PDVSA. El CNIP es el articulador entre la industria y los complejos industriales para poder abastecer a PDVSA con el contenido local. Lo primero para el CNIP es que debería tener su articulación dentro de PDVSA, tenga su mismo poder de influencia, que la información que reciba el CNIP de proyectos, necesidades específicas, mantenimientos particulares, y ese producto o trabajo que necesita PDVSA pueda estar verdaderamente tipificado. ¿Para qué? Para que una vez identificada esa necesidad nos volteemos hacia las empresas que estamos afiliadas al CNIP y podamos identificar cadenas de valor específico.

El segundo paso es definir el encadenamiento específico que cumple con esa necesidad que tiene PDVSA. Y ese encadenamiento específico implica también que dentro del CNIP se conozcan esas capacidades que tienen esas empresas para poder atender el requerimiento.

Entonces son esas dos vinculaciones; primero: el que el mismo CNIP identifique y tenga el apoyo también interno dentro del gigante que es PDVSA, que cada departamento, ya sea producción o exploración, pueda mantener informado sobre esas necesidades al CNIP y este a su vez lo pueda voltear a sus capacidades de Conglomerado; entonces, en ese momento pudiéramos estar haciendo y hablando de todo un encadenamiento productivo.

Esos serían los dos primeros pasos que deberíamos tener, porque después existen otros pasos adicionales; otros nudos internos que existen dentro de PDVSA, que nosotros también tenemos como empresa: requerimientos en tecnología, en materia prima, pero hay otras formas de identificar cómo se pueden hacer más sencillos todos los procedimientos dentro de la ejecución de un proyecto.

¿Cuál cree usted que es el aporte de la AIMM en el levantamiento del aparato industrial petrolero venezolano y como integrante del CNIP?

-Creo que el CNIP en la medida que pueda ayudar a solucionar estos nudos que existen dentro de PDVSA y en la medida que nosotros como empresa podamos también ver que tienes un parque industrial local que sería capaz de atender esa demanda con simplemente tener una mesa abierta, en la cual se planteen todos los problemas y que haya también la gente que pueda tomar las decisiones.

A su juicio ¿Qué otros roles pudiera impulsar el CNIP, más allá de mediar entre la demanda de la industria y la oferta del empresariado?

-Nosotros tenemos dos déficit como empresa privada. Uno es en la parte del recurso humano y en la formación del recurso humano y lo otro es con respecto a tecnología. Nos estamos quedando rezagados tecnológicamente y nos estamos quedando sin un recurso humano bien preparado, no solamente técnicamente, sino en valores y principios.

Al ser el CNIP la articulación entre la industria privada y PDVSA como tal, pudiera establecer la mesa de articulación de los requerimientos de formación de personal técnico o de ingeniería en específico. Y adicionalmente, ver qué tipo de tecnología o que vacio tecnológico tenemos nosotros ahora que nos gustaría llenar y complementar para poder atender la demanda actual de PDVSA en esos productos o a futuro.

La labor que está haciendo el CNIP es grande. Y es una labor que, pienso, dentro de PDVSA tiene que estar el firme convencimiento de que la labor del CNIP y las industrias que están asociadas al CNIP son verdaderamente empresas con capacidad de hacer; es decir, no son empresas de maletín.

¿De qué forma el empresariado nacional puede coadyuvar en la consolidación del Conglomerado?

-Como gremio, vimos que era mayor valor agregado por poder nosotros, definir y aportar al CNIP en lo que pudieran ser los encadenamientos productivos, con nombre y apellido.

Nosotros como Asociación tenemos 70 años y 160 empresas afiliadas; empresas que desde hace 70 años están inscritas en la Asociación, pero son empresas que tienen capacidad instalada y ahora en la situación actual están trabajando entre 10 y 15% de su capacidad. Y allí la importancia de ese valor agregado que nosotros le damos al CNIP y que estamos diciendo que aquí tenemos un potencial que no debemos dejar perder.

¿Cuáles son las principales líneas de acción que usted visualiza para lograr la articulación de los sectores educativo y científico, gobierno, sector financiero y empresariado para lograr el desarrollo de conglomerados en el país?

-Creo que una de las cosas que experimentamos con el CNIP es que es un espacio donde en algún momento estuvimos Fedeindustria, la Cámara Petrolera, la FEBEP y varios entes; yo creo que al ser el CNIP esa mesa de reunión cuando hablamos ahora de expandir o poder ver las líneas en tecnología o en educación, los puentes que pudiera haber con las universidades, yo creo que ahí es donde debiéramos estar haciendo otras mesas de trabajo en las cuales se pudiese llevar más específicamente y al detalle las necesidades que tenemos todos y el país.

Ustedes como miembros del CNIP pueden llamar a ese Comité Externo para tomar la parte de Educación?

-Lo que pasa es que también tienes una realidad: Nuestras empresas nos toman dedicación, requieren el día a día. Estamos en el gremio por voluntad y pensamos que la labor gremial es una necesidad importante. Pensamos que la labor gremial es una labor que verdaderamente aporta. Pero también tenemos el día a día de nuestras empresas que requieren nuestra atención.

¿Cómo visualiza usted la conformación de redes productivas y de cadenas de suministros dentro de lo que es el Conglomerado?

-Primero, con el conocimiento. La conformación la veo con una mesa de trabajo transparente, donde se sumen las voluntades, las capacidades que tenemos todos juntos, por eso allí el CNIP y nuestro valor agregado. La visualizo así: es una reunión donde no es infinito el número de personas sino la cadena específica productiva que se necesita para hacer tal servicio específico que requiera PDVSA, con nombre y apellido.

Que estén en una misma mesa sentados la cadena de valor agregado; de allí que nosotros somos distintos, la Asociación de Industriales Metalúrgicos, nosotros no solo somos unos talleres, sino los transformadores intermedios los que tomamos la materia prima de Sidor y la convertimos en tubería, en perfiles, esos perfiles van para los racks de distribución de tuberías y esas tuberías van a estructuras metálicas. Y esas estructuras metálicas ¿Dónde se fabrican? En los talleres industriales que tenemos aguas abajo. En la AIMM somos una cadena valor agregado y de allí es como lo visualizo: especificando esas cadenas de valor definiéndolas y ya las capacidades productivas están ahí.